¿La dislexia puede producir empresarios?

Eric Markowitz escribe en Inc.com sobre una nueva película que examina el papel de la dislexia en la vida de varios empresarios exitosos y líderes corporativos alrededor del mundo.

La película, llamada Journey Into Dyslexia, fue dirigida por Alan y Susan Raymond. Presenta a varias figuras famosas disléxicas, como Steven Walker, el fundador y gerente de New England Wood Pellet, Carol Greider, Ph.D, laureada con el premio Nobel de Fisiología y Medicina en el 2009 y Ben Foss, el inventor del Intel Reader. No están solos. Figuras tan prominentes como Richard Branson, Charles Schwab y Ted Turner también son dislexicos. Hasta Henry Ford tenía este problema de aprendizaje.

El gerente de la Ewing Marion Kauffman Foundation para el avance del espíritu empresarial pregunta si estas personas pueden ver las cosas de forma diferente “Llegan a darse cuenta de que la sociedad promueve habilidades que son necesarias para el éxito que ellos no parecen poseer, y edifican un entorno que pueden impactar. Esa es mi hipótesis de porqué existen tantos empresarios que tienen rasgos de dislexia.”

La relación entre la dislexia y el espíritu empresarial ha sido estudiada.

En el 2004, la Escuela de Negocios Cass en Londres encontró que el 20% de empresarios encuestados eran disléxicos, mientras que los gerentes reflejaban el medio nacional a un nivel de 4%. En los Estados Unidos, el 35% de empresarios americanos se identificaron como personas disléxicas.

El estudio concluyó que los disléxicos tenían más probabilidades, que los no disléxicos, de delegar autoridad y ser excelentes en comunicación oral, así como en resolución de problemas. Aparte, existía el doble de posibilidad de que fueran dueños de dos o más negocios.

El billionario y empresario Richard Branson, fundador de Virgin, dijo que creía que su dislexia lo había ayudado. “Cuando empiezo un nuevo negocio, tengo que entender los anuncios. Si yo lo entiendo, creo que todos lo entienden. Virgin habla en frases normales en vez de cosas como ‘la industria de servicios financieros’”

Aún así, una encuesta en el 2010 mostró que 4 de 5 estadounidenses asocian la dislexia con el retardo mental aunque no tiene nada que ver con la inteligencia o los trastornos mentales de ninguna índole.

La dislexia se define como “una discapacidad de aprendizaje basada en el cerebro que específicamente afecta las habilidades de una persona para leer. Las personas que tienen dislexia por lo general leen a niveles mucho más bajos de lo esperado a pesar de tener un nivel de inteligencia normal.”

Algunos académicos atribuyen la relación entre la dislexia y el espíritu empresarial con el hecho de que la discapacidad requirió que ellos confiaran en sus instintos y en las señales sociales.

Tener una discapacidad de aprendizaje como la dislexia obliga a las personas a desarrollar habilidades para manejar las dificultades y el fracaso.

Muchas de las habilidades de afrontamiento que los disléxicos tienen que aprender en sus años de formación se vuelven la mejor práctica para convertirse en buenos empresarios, Un niño que falla en los exámenes estandarizados de forma crónica aprende a estar cómodo con el fracaso. Leer lentamente te obliga a extraer solo la información vital, así que siempre llegas al punto de una vez. Los disléxicos también se ven obligados a confiar en otras personas para hacer algunas cosas, una habilidad esencial para cualquier persona que quiera construir un negocio.