Los coches diesel pagarán más en las autopistas francesas

El gobierno de Francia se encuentra negociando con las concesionarias de las autopistas el establecimiento de peajes que variarían en función del nivel de contaminación de cada vehículo, con una penalización para los vehículos que utilizan diesel por sus emisiones en micropartículas.

Las negociaciones, han sido reveladas por “Le Journal du Dimanche” y dichas negociaciones se han vuelto más constructivas aunque se trabaje en una revisión profunda de los contratos con las sociedades concesionarias. Las conversaciones se habían endurecido por los reproches del Gobierno sobre la renta de las sociedades de las autopistas, a las que amenazó con una nacionalización, y que se centran en establecer un sistema de peajes modulados.

Subida de precios para los “vehículos limpios”

Todo esto, básicamente, en lo que se traduciría es en unas “débiles” subidas de precios para los considerados “vehículos limpios”, lo que se compensaría con incrementos más elevados para los contaminantes y, en particular, los diesel con mayores emisiones.

El sistema, no se aplicaría hasta 2016, y para las concesionarias, ese sistema tendría la ventaja de ahuyentar el riesgo de una congelación y continuar con los aumentos globales de los peajes y terminar con la tarifa única que les permitiría jugar entre diferentes propuestas.

El Ejecutivo, presentaría así el nuevo dispositivo poniendo el acento en las leves alzas de los peajes para los coches limpios en coherencia con su política medioambiental.

Identificación de los vehículos

Eso sí, uno de los principales problemas, es que los peajes diferenciados necesitarían una identificación de los vehículos en los peajes, lo que necesitaría, por ejemplo, una viñeta que los clasificara por nivel de contaminación.

Por otra parte, para el año 2015, las sociedades de autopistas quieren una progresión global de los peajes del 0.57%, aunque, se ha podido saber que el Gobierno francés quiere limitar los beneficios de esas empresas, ya que los considera exagerados. Aunque, claro está, la negociación entre las dos partes, incluye también el control de las autopistas a cargo de la Autoridad de Regulación de las Actividades Ferroviarias (Araf), ya que el Gobierno quiere que este organismo verifique que las concesionarios no realicen obras de dudosa necesidad.

El próximo 1 de enero, Francia, va a aplicar una nueva fase de la llamada “tasa de carbono” que va a incrementar la fiscalidad de las fuentes de energía que emiten CO2 y esto, además, va a encarecer el precio del gas, del fuel, de la gasolina y, sobre todo, del gasóleo.